El balompié femenil de nuestra región se viste de gala, Ashlee Mora, la imponente defensora y capitana de las Miners de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), empaca las maletas con un destino dorado: la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Polonia 2026.
México iniciará su aventura mundialista el próximo 5 de septiembre y la afición mexicana y toda la comunidad de la frontera estarán pegadas a las pantallas, siguiendo de cerca los pasos de una futbolista que no solo va a competir, va con la firme convicción de traer la Copa del Mundo a casa, reconoce el Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física de Juárez.
La noticia ha desatado una auténtica fiesta en la frontera, el cuerpo técnico de la Selección Mexicana, comandado por la ambición de hacer historia en territorio europeo, ha vuelto a confiar en el talento, la disciplina y el liderazgo de la jugadora nacida en Albuquerque, quien cuenta con la nacionalidad mexicana gracias a sus padres.
Mora, quien acaba de celebrar su cumpleaños número 20 en un momento idílico de su carrera, se mostró conmovida y motivada ante el reto más grande de su vida:
“Es una bendición total. No solo voy a representar a México, sino también a mi familia, a UTEP y a todo lo que he aprendido aquí. Vestir esa playera ha sido mi gran sueño”, declaró la zaguera central.
Mora no es una improvisada, su impacto es tal que su entrenador, Gibbs Keeton, aunque lamenta perderla para el inicio de la temporada regular, no esconde el orgullo de verla volar alto:
“Para nuestra comunidad es un logro gigante, esto demuestra que estamos ayudando a las jugadoras a alcanzar su máximo potencial”, apuntó el estratega fronterizo.
La capitana viajará a la Ciudad de México para reportar en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) antes de emprender el vuelo definitivo hacia Polonia, donde el torneo internacional se jugará del 5 al 27 de septiembre.