La escultura de bronce formaba parte del conjunto cultural del lugar desde la década de 1970; autoridades municipales analizan realizar un inventario de monumentos en la ciudad.
Ciudad Juárez.– Autoridades municipales iniciarán una investigación para conocer el paradero del busto de bronce de Miguel de Cervantes Saavedra, autor de la novela Don Quijote de la Mancha, que se encontraba colocado en la Plaza Cervantina y que, de acuerdo con datos periodísticos, tiene más de una década desaparecido.
La ausencia de la pieza cobró relevancia el sábado pasado cuando personal municipal, así como diversos colectivos realizaba labores de limpieza en el sitio como parte del programa “Juárez Amanece Limpio”. Durante los trabajos observaron que la base donde debía estar la escultura ya no tenía el busto y en su lugar se encuentra actualmente un mural con la imagen del personaje cervantino pintado en la pared posterior.
El tema fue planteado durante la conferencia de prensa semanal del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, a quien se le preguntó si el Gobierno Municipal realizará una investigación o tenia datos sobre esa escultura en particular y de otros monumentos que existen en la ciudad para conocer su estado y ubicación.
El presidente municipal Cruz Pérez Cuellar, respondió que es posible elaborar ese registro y que deberá revisarse con el regidor José Mauricio Padilla actual coordinador de la Comisión de Monumentos y Nomenclaturas, así como con el área de Desarrollo Urbano, con el objetivo de identificar cuántas piezas existen, dónde están ubicadas y si requieren mantenimiento o restauración.
De acuerdo con registros del catálogo de obras con valor histórico de la ciudad, el busto de Cervantes fue realizado en bronce por el escultor mexicano Roberto Salas en 1976, como parte de un proyecto para impulsar la actividad cultural en el centro de la ciudad y consolidar la plaza como un espacio dedicado a la obra cervantina.
La desaparición de esta escultura se suma a otros casos registrados en la ciudad, como el robo en 2014 de una de las figuras del monumento a los indios mansos y la sustracción en 2024 de la estatua del perro “Yodi”, que se encontraba en la Plaza Juan Gabriel y que hasta el momento no ha sido localizada.