Ciudad Juárez.- Detrás de una solicitud de amistad, un mensaje o una conversación aparentemente inocente puede esconderse un adulto que busca ganarse la confianza de un menor para después obtener fotografías íntimas, acosarlo o incluso involucrarlo en redes de explotación sexual.
Esta situación, conocida como grooming, fue uno de los principales riesgos expuestos durante una jornada dedicada a la protección de niñas, niños y adolescentes en internet en una ponencia que se realizó en las instalaciones del IMIP donde decenas de personas fueron alertas sobre los riesgos que corren hijos e hijas al estar expuestos detrás de un dispositivo inteligente..
La Comisión de la Mujer y Equidad de Género encabezada por la regidora Patricia Mendoza, en coordinación con la directora de SIPINNA Laura Marín, se impulsó esta actividad y sumó esfuerzos para traer a Ciudad Juárez a una especialista en ciberseguridad y ciberdefensa desde Colombia, con el propósito de poner sobre la mesa un problema que cada vez preocupa más a las familias.
La especialista Nazli Borrero Vázquez explicó que el grooming es una de las acciones que ocurre cuando un adulto utiliza un perfil falso en redes sociales para acercarse a un menor, generar confianza y posteriormente buscar material de carácter sexual. Ella señaló que el riesgo no termina en una conversación. Estas prácticas pueden abrir la puerta a abuso sexual, explotación sexual y comercial, acoso, comercio infantil y trata de personas.
La especialista advirtió que debido a la soledad que niñas, niños y adolescentes o ausencias de los padres están expuestos diariamente a estos peligros debido al uso cada vez mayor de teléfonos celulares, redes sociales y otras plataformas digitales.
El peligro puede estar a un clic
Borrero Vázquez señaló que uno de los principales retos para las familias es que muchas veces los padres desconocen con quién interactúan sus hijos en internet y qué tipo de contenido reciben o comparten.
Por ello, recomendó que antes de entregar un dispositivo electrónico a un menor se instalen controles parentales, herramientas que pueden ayudar a detectar el envío o recepción de fotografías íntimas, contenido violento y determinadas palabras clave.
También cuentan con funciones de geolocalización y alertas que permiten a los padres conocer posibles situaciones de riesgo.
Sin embargo, señaló que ninguna herramienta sustituye la comunicación dentro de la familia.
“Hablar con los hijos, conocer las plataformas que utilizan y acompañarlos en su actividad digital puede ser determinante para detectar a tiempo una situación de acoso o abuso”, advirtió.
Una cifra que enciende las alarmas
Durante la exposición se señaló que, de acuerdo con el dato presentado de estadísticas del INEGI en 2025, nueve de cada 10 niños en México han sufrido acoso cibernético, lo cual representa un alto índice de peligro que enfrentan, y que esto va desde amigos, conocidos entre otros.
Para la especialista, esta cifra representa una señal de alerta y demuestra la necesidad de que las familias desarrollen una verdadera cibercultura, en la que tanto padres como hijos sepan reconocer los riesgos y actuar ante ellos para prevenir alguna situación en la que puedan caer los ellos.
Además de proteger a los menores, consideró necesario que los adultos también se preparen para saber qué hacer, cómo reaccionar y a dónde acudir cuando un niño o adolescente revele que está siendo víctima de acoso en internet.
La jornada impulsada por la Comisión de la Mujer y Equidad de Género y SIPINNA busca precisamente acercar información y herramientas a las familias ante una problemática que puede comenzar con algo tan sencillo como un mensaje de un desconocido en redes sociales y terminar en una situación de abuso.