Él compartió que, aunque una serie de operaciones al corazón lo alejaron del periodismo, sigue activo y aprendió incluso a cocinar mientras se recupera en casa, bromeando que ahora es “mandilón”. Recientemente, recibió su constancia tras concluir el taller Cambia tu Mundo. Impartido por el Municipio.
Ciudad Juárez.– Con la energía y el carisma que lo caracteriza, Jesús Pérez Romo, conocido como Chavita Pérez, compartió en entrevista su experiencia de vida, él tras superar una grave enfermedad del corazón y su reciente participación en un curso de superación personal ofrecido a adultos mayores en la ciudad a gradeció a Dios por una segunda oportunidad.
“Chavita, conocido en el bajo mundo del periodismo como el Chavita, ¿cuántos años tienes?”, se le preguntó. Entre risas, respondió: “Todos, todos, porque ya me los aventé, pero aquí estamos con muchas ganas dándole a la vida”. Recordó que desde diciembre de 2023 enfrentó complicaciones cardíacas, con tres operaciones que lo mantuvieron hospitalizado en calidad de grave, lo que significó un cambio radical para quien dedicó su vida con pasión al periodismo.
“Bueno, como regularmente se dice, ¿tu nombre, por favor?”
“Jesús Pérez Romo, más conocido como Jesús ‘Chavita’ Pérez.”
“Chavita, conocido en el bajo mundo del periodismo como ‘El Chavita’. Chavita, por favor, ¿cuántos años tienes?”
“Todos, de todos, porque ya me lo saben” (ríe). “Pero aquí estamos con muchas ganas, dándole a la vida. Fíjate que desde el 1 de diciembre de 2023 me pegó una enfermedad del corazón. Estuve hospitalizado en calidad de grave, fueron tres operaciones al corazón. Es difícil adaptarse de repente a otro tipo de vida, más cuando uno está apasionado de una profesión como el periodismo. Yo trabajé para Mega Radio, en la Rancherita del Mil AM. Muchos amigos todavía me llaman, y me da gusto, pero todo tiene su ciclo, y aquí estamos, echándole ganas a otro tipo de vida.”
“Por lo pronto, ¿sabes de qué? Nos graduamos de un curso de superación personal y creo que nos ha caído muy bien, porque estamos motivados, muy motivados. Gracias al municipio por tener este tipo de conceptos de motivación para el adulto mayor. Son cursos motivacionales para que la gente se supere y se dé cuenta de que hay que seguir sembrando.”
“Todavía tengo amigos que piensan que ‘Chavita’ se levanta y nomás se queda sentado en la ventana, viendo para todos lados. No, no, no. ‘Chavita’ se levanta igual que antes, cuando trabajaba a las cuatro de la mañana; a las cinco ya andaba para arriba y para abajo en la unidad móvil de la Rancherita, buscando la nota, motivado por el trabajo. A las cinco o seis de la tarde todavía andábamos en la calle. Yo tenía un jefe, don Armando Ortiz, mi gran amigo, que también le gustaba mucho la pasión. Nos motivábamos mutuamente, y a veces me dejaba resolver varios problemas. Esa era mi satisfacción: poder ser útil, y aún quiero seguir siendo útil.”
“¿A qué me dedico ahora? Pues me dedico a algo que Dios me permitió: me prestó otro don, porque los dones no son de nosotros, Dios nos los presta. Dios me prestó el don de la música. Tengo más de cincuenta años como músico, con el oído bien afinado. Anduve con muchos grupos, entre ellos los Silver, un grupo muy profesional, con quienes estuve como diez años, y me siento satisfecho. Aprendí muchas cosas ahí. Saludos a todos ellos, a mis contemporáneos, a Juanito Zamora y a los hermanos Zamora, que siempre han jalado la rienda para adelante. Me da gusto verlos en videos, aunque la nostalgia está, pero seguí mi curso de vida, y aquí estoy.”
“La enfermedad me sacó de la jugada, ya estoy pensionado, pero soy bien inquieto. En las fiestas donde toco como organista o solista, traigo una voz cantante. Yo mismo descubrí ese talento en Santiago Ramírez, quien en una fiesta me dijo que quería cantar. Lo escuché y, sinceramente, no traía nada, pero quise hacer una obra de él y lo estamos logrando; ya se desenvuelve y canta afinado. Así tengo varios que me visitan, en eso ocupo gran parte de mi día. También soy servidor en una iglesia católica, donde toco el órgano en las misas.”
“Me estabas platicando que tienes un pequeño grupo musical o una escuelita de música…”
“Sí, algo así, precisamente para superarme y no estar de ocioso. Con eso te digo todo: soy buen mandilón ya, porque antes no sabía ni guisar un huevo ni calentar una tortilla, y ahora no te presumo que soy chef, pero por lo menos ya cocino algunos platillos” (ríe). “Me da mucho gusto haberlos visto en este evento. Me siento satisfecho de que todos seguimos el curso de la vida. Los felicito, porque igual que yo, ustedes siguen cubriendo la nota en eventos importantes donde nos atienden bien. Un saludo para todos.”
“Y les digo algo: no es todo lo que podemos hacer en la vida, hay mucho más por hacer. Traten de dejar un buen legado, porque esa es la gran satisfacción de un ser humano. A lo mejor ya no podemos resolver muchos problemas, pero por eso Dios nos dio la libertad del trabajo, para estar gozando en plenitud.”
“Bueno, pues, aquí estoy con ‘Chavita’. Muchas gracias por tu tiempo y por la entrevista.”
“Gracias a ti por recordarme, y a muchos colegas que he visto aquí, a todo el gremio del periodismo. Un abrazo a aquellos que no he podido ver o que no me han podido visitar. El otro día me dio mucho gusto saludar a cuatro de ellos que fueron a visitarme a mi casa.” Finalizó.