La asamblea legislativa de Morena dejó una escena política difícil de ignorar: miles de simpatizantes corearon el nombre del alcalde con licencia, mientras sus principales rivales y figuras del partido observaban y aplaudían.
Ciudad Juárez.– La senadora con licencia de Andrea Chávez Treviña no pudo evitar aplaudir el discurso del presidente con licencia Cruz Pérez Cuéllar ante miles de simpatizantes de Morena en una asamblea legislativa que se llevó a cabo en el poliforo de la colonia la Montada.
La asamblea legislativa de Morena estaba planteada como un escenario para mostrar músculo político rumbo a la definición de quien encabezará la Coordinación de la Defensa de la Transformación en Chihuahua.
Pero cuando tomó el micrófono Cruz Pérez Cuéllar, el escenario pareció tomar otro rumbo.
Miles de asistentes comenzaron a corear “¡gobernador, gobernador, gobernador!”, interrumpiendo en distintos momentos el discurso del alcalde con licencia.
La escena llamó particularmente la atención porque entre los presentes se encontraba Andrea Chávez Treviño, senadora con licencia y una de las figuras que también aspiran a encabezar el proyecto de Morena en Chihuahua.
Chávez escuchó y aplaudió en diferentes momentos el discurso de Pérez Cuéllar. No fue la única. La diputada del Partido del Trabajo, Lilia Aguilar, así como otros legisladores y regidores presentes, también acompañaron con aplausos algunas de las intervenciones del juarense.
En primera fila también estuvieron el senador Juan Carlos Loera de la Rosa y la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados.
La fotografía política de la jornada quedó ahí: los principales nombres del movimiento compartiendo escenario mientras la militancia dejaba escuchar a quién quería ver como gobernador.
El mensaje fue directo: si Morena se dedica a confrontarse internamente, dijo, serán el PRI y el PAN quienes terminen beneficiándose.
Pero más allá del discurso, lo que difícilmente pasó desapercibido fue la respuesta de los asistentes.
En una contienda donde las encuestas, los grupos políticos, las estructuras y las negociaciones tendrán su propio peso, una concentración de miles de personas coreando el mismo nombre también se convierte en una señal política.
Y esta vez, el nombre que sonó fuerte en el Poliforum fue el de Cruz Pérez Cuéllar.