De acuerdo con las autoridades, Roberto Omar López trabajaba para el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva; fue detenido en 2024 en la Ciudad de México y trasladado en agosto del año pasado
Un juez de la Corte de Distrito Norte de Georgia condenó a más de 18 años de prisión a Roberto Omar López, alias “Shrek”, lugarteniente de la red de Edgar Valdez-Villareal, alias “La Barbie”, y el empresario estadounidense Carlos Montemayor.
De acuerdo con las autoridades, López trabajaba para los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva para traficar armas a México y cocaína con apoyo de altos dirigentes de cárteles.
“Shrek” fue sentenciado después de que se declarara culpable en mayo de este año de los delitos de tráfico de cocaína y lavado de dinero.
El sujeto había escapado a México, donde permaneció por más de una década, tras desmantelarse la organización, en la que trabajaba como encargado de pagos a camioneros y operadores de car de seguridad, además del transporte de dinero a través de la frontera.
Como parte de las indagatorias, el Departamento de Justicia indicó que fueron interceptadas las comunicaciones de Roberto Omar López en donde se escuchó que hablaba de cargamentos de cocaína y envíos de dinero par los líderes del cártel.
Finalmente, el sujeto fue detenido en la Ciudad de México el 27 de junio de 2024; un año después, en agosto de 2025, fue enviado a Estados Unidos.
“Antes de pasar a la clandestinidad, López era el jefe del transporte interno de cárteles despiadados y de gran alcance que inundaban nuestra comunidad con drogas con precisión militar”, destacó el fiscal encargado del caso, Theodore S. Hertzberg.
El fiscal puntualizó que Edgar Valdez-Villareal, “La Barbie”, era un integrante “notorio” de los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva durante su ofensiva contra el Cártel de Golfo y Los Zetas.
“La Barbie” y Montemayor hicieron una alizana para operar una red que transportaba hasta 300 kilos de cocaína por semana a Atlanta y Memphis, mientras contrabandeaba el dinero de regreso a México en cargamentos no menores a un millón de dólares por carga, apunta.
Fuente: Latinus