Son jóvenes de bajos recursos, personal de la escuela los amenazó que de no cumplir con ese requisito se quedarían fuera hasta que adquirieran la indumentaria
Ciudad Juárez. – Luis Antonio Mijares Salazar, representante de la Casa Hogar Refugio de Amor A.C., organización con presencia en Ciudad Juárez y la capital del estado, solicitó el apoyo de regidores del Ayuntamiento y de autoridades educativas del Gobierno del Estado para dotar de uniformes escolares a estudiantes en situación de vulnerabilidad.
Él agradeció el apoyo de la regidora Patty Mendoza, quien lo recibió en su oficina, lo atendió y ofreció ayudarlo de la mejor manera, así como a Santiago Gonzáles de la Dirección de Atención a Migrantes del Municipio.
Indicó que varios adolescentes de secundaria bajo el cuidado de la Casa Hogar enfrentan restricciones para asistir a clases, debido a que en la Secundaria Técnica 3003 se les ha informado que no podrán ingresar sin el uniforme completo.
“Tengo chicos de secundaria que necesitan uniformes. Los prefectos ya les advirtieron que si no llevan el uniforme correspondiente la próxima semana, no podrán entrar a clases”, explicó Mijares Salazar.
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El representante de la asociación lamentó esta situación, pues aseguró que ni los estudiantes ni la institución cuentan actualmente con recursos para comprar nuevos uniformes, los cuales tienen un costo aproximado de 800 pesos por estudiante e incluyen pantalonera y camiseta.
“Tenemos 32 niños y niñas en la Casa Hogar. Hacemos frente a gastos de colegiaturas, útiles escolares y otros insumos, y ahora simplemente no tenemos cómo cubrir el costo de uniformes nuevos. Los estudiantes están yendo a clases con el uniforme del ciclo anterior, que ya no corresponde a su grado”, detalló.
Mijares explicó que en ocasiones anteriores, el área de Trabajo Social de la secundaria otorgaba un plazo de un mes para conseguir los uniformes, permitiendo que los alumnos no se vieran afectados en su educación. Sin embargo, esta vez la exigencia ha sido inmediata y la Casa Hogar no está en condiciones económicas para responder en tan poco tiempo.
Ante esta situación, hizo un llamado a la comunidad educativa, autoridades municipales y estatales, así como a la sociedad civil, para brindar apoyo que permita cubrir este gasto urgente.
“Esto lo hacemos por los niños, niñas y adolescentes. No es un beneficio personal. Trabajamos para que salgan adelante, pero la situación nos ha rebasado, y por eso pedimos el apoyo. Necesitamos tiempo y ayuda para poder cumplir con esta necesidad básica”, concluyó.