El encendido de la antorcha marca el comienzo oficial del camino hacia los Juegos de Invierno, destacando valores de unidad y tradición antigua.
Este miércoles, la emblemática llama olímpica de los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 comenzó su trayecto en un acto cargado de simbolismo en la antigua región de Olimpia, Grecia. Debido a condiciones climáticas adversas, el encendido, tradicionalmente realizado a cielo abierto en las ruinas del recinto histórico, fue trasladado al interior del museo arqueológico local, preservando así la conexión histórica con los primeros Juegos Olímpicos de la antigüedad. La ceremonia contó con la participación de una actriz que interpretó a la Gran Sacerdotisa, quien fue la encargada de prender la antorcha con una técnica ancestral, utilizando una antorcha encendida por un espejo cóncavo, un método que reproduce las antiguas prácticas. La llama permanecerá activa durante todo el recorrido que atravesará varias ciudades de Grecia e Italia hasta llegar a Milán en febrero de 2026, donde se realizará la ceremonia de apertura en el estadio San Siro. Este acto no solo simboliza la importancia de mantener vivas las tradiciones olímpicas, sino que también refiere a los valores de armonía, respeto y unidad, que guían el espíritu de los Juegos de Invierno. La transferencia de la antorcha a los portadores oficiales, entre ellos reconocidas figuras deportivas, refuerza el compromiso de promover la colaboración y el deporte entre las naciones.
Fuente: el congresista