Un incendio de grandes proporciones devastó la histórica iglesia Vondelkerk, ubicada en el corazón de Ámsterdam, dejando la estructura prácticamente irrecuperable tras las celebraciones de fin de año. Los servicios de emergencia informaron que el edificio, un baluarte arquitectónico del siglo XIX, presenta daños estructurales críticos y existe una alta probabilidad de que la construcción colapse por completo en las próximas horas.
Las llamas se originaron en la parte superior del inmueble y se propagaron rápidamente por la torre principal, generando una columna de fuego visible desde diversos puntos de la ciudad. El siniestro provocó una intensa lluvia de chispas que puso en alerta a los residentes de las viviendas contiguas al Vondelpark, obligando a las autoridades a establecer un perímetro de seguridad estricto ante el peligro inminente de desprendimientos.
“Los daños son devastadores y la estructura ya no es rescatable. Estamos trabajando para contener los riesgos de derrumbe y proteger el entorno urbano”, declararon voceros de los cuerpos de bomberos neerlandeses ante la magnitud del siniestro que envolvió la aguja central del templo. La intensidad del calor comprometió los cimientos y la integridad de los muros exteriores, dificultando las labores de extinción por el riesgo para los efectivos.
Construida entre 1872 y 1880 bajo el diseño del reconocido arquitecto P.J.H. Cuypers, la Vondelkerk es considerada una joya del estilo neogótico en los Países Bajos. El recinto, que en años recientes funcionaba como espacio para oficinas y eventos culturales, representa una pérdida patrimonial invaluable para la capital neerlandesa en una jornada marcada por diversos incidentes y disturbios relacionados con el uso de pirotecnia.
Aunque no se registraron víctimas fatales vinculadas directamente al incendio del inmueble, las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes para determinar si el impacto de fuegos artificiales fue la causa del desastre. El área permanecerá bajo resguardo policial y monitoreo constante mientras se evalúa si es posible salvar alguna parte de la fachada o si se procederá a la demolición controlada por seguridad.
Fuente: Contra República