Obra de teatro enseña a niñas y niños de Banco de Misericordia a prevenir el abuso infantil

Con botargas, música y un mensaje de prevención, la agrupación cristiana “Ya Basta” llevó a familias juarenses una historia para fomentar el diálogo entre padres e hijos y proteger a la niñez.

Ciudad Juárez.- Con un mensaje de prevención y de alerta contra el abuso infantil, este domingo en las instalaciones de la Iglesia Banco de Misericordia, se llevó a cabo la presentación de una obra de teatro dirigido a padres de familia aquienes se les alertó sobre el riesgo que sus hijos e hijas enfrentan cada día.

Lo que comenzó con risas y personajes llenos de color terminó dejando una importante reflexión entre decenas de familias que se dieron cita. A través de una obra de teatro con botargas de distintosanimales, niñas, niños y padres de familia aprendieron cómo identificar situaciones de riesgo, romper el silencio y prevenir el abuso sexual infantil.

La presentación se realizó tras la invitación de la invitación de los pastores Rafael y Lupita Navarro a la agrupación cristiana “Ya Basta”, representada por Gloria y Silverio Díaz, representantes en Ciudad Juárez, asociación quienes promueven este mensaje de prevención en distintos estados del país.

La historia mostró a un entrenador de natación, caracterizado por un tiburón llamado Rocco, quien intentaba aprovecharse de la confianza de menores para abusarlos sexualmente aquienes con engaños les decía que lo tocaba porque los quería mucho.

En la escena justo cuando estaba por cruzar un límite, apareció Don Pancho una “Morsa” para detener la situación y pedir ayuda a un policía, quien arrestó al agresor. El mensaje fue claro: el abuso nunca debe mantenerse en silencio y siempre debe denunciarse.

La obra dio un giro aún más emotivo cuando otro personaje infantil narró cómo también había sido víctima del mismo entrenador. Contó que el agresor le pidió guardar el secreto y la amenazó para que no hablara. Ese momento permitió a los actores explicar a los menores que los secretos que provocan miedo, tristeza o incomodidad nunca deben guardarse y siempre deben contarse a un adulto de confianza.

A través de los personajes, los padres de familia recibieron herramientas para dialogar con sus hijos sobre las partes íntimas del cuerpo, explicándoles que nadie puede tocarlas, salvo su mamá o papá al ayudarlos en su higiene o un médico, siempre en presencia de sus padres. También se recordó a los menores que tienen derecho a decir “no”, incluso cuando quien intenta abrazarlos o besarlos sea una persona conocida o querida.

La actividad concluyó con un momento de reflexión y oración, en el que las familias reafirmaron su compromiso de proteger a sus hijos y escucharlos siempre. Más allá del espectáculo, la obra dejó un mensaje que resonó entre los asistentes: el abuso infantil puede prevenirse cuando los niños conocen sus derechos, los padres mantienen una comunicación abierta y la sociedad decide no guardar silencio. Porque proteger la infancia no es solo responsabilidad de una familia, sino de toda la comunidad.

 

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