Director Bissuet Galarza señala que hay multas que pueden reducirse o cancelarse si el infractor realiza labor social en la ciudad
Ciudad Juárez.- Con el objetivo de que las sanciones no se queden solo en el pago de una multa y se conviertan en acciones con impacto comunitario, la Dirección del Sistema de Justicia Cívica Municipal mantiene activo el programa que permite reducir, conmutar e incluso cancelar infracciones a cambio de trabajos a favor de la comunidad y actividades de concientización, principalmente por faltas administrativas e infracciones viales.
El director del área, Jorge Salomé Bissuet Galarza, explicó que este esquema opera desde que se instaló el sistema en 2021 y que, tan solo en el último año, “hemos canalizado alrededor de un poquito más de 2 mil” ciudadanos a través de los juzgados cívicos. Señaló que se trata de personas que, tras recibir una infracción, ejercen su derecho de acudir ante un juez para que el caso sea revisado y, en ciertos porcentajes, se les permita sustituir el pago por una actividad en beneficio de la ciudad.
Bizuet detalló que el procedimiento inicia cuando el ciudadano recibe una sanción y decide presentarse ante el juez cívico: “tiene el derecho de acudir con el juez cívico para que sea evaluada justamente esa infracción”. A partir de esa revisión, dijo, pueden entrar alternativas como cursos o tareas comunitarias: “en algunos de los casos… se les pueden conmutar por un trabajo a favor de la comunidad”, lo cual busca que la sanción tenga un componente educativo y social, especialmente en temas de movilidad.
Como ejemplo, mencionó las acciones realizadas el fin de semana pasado en el Monumento a Benito Juárez, donde personas canalizadas participaron en labores de limpieza y rescate del espacio público: “estas actividades que estuvimos haciendo… con un trabajo a favor de la comunidad, en beneficio de la sociedad, en beneficio de la comunidad juarense”. El funcionario subrayó que la intención es fortalecer la convivencia y generar responsabilidad ciudadana: “al final de cuentas lo que tratamos de hacer es esto, concientizar a la ciudadanía”.
El director sostuvo que el programa busca frenar la reincidencia y evitar escenarios más graves en la calle: “de no estar cometiendo de manera reiterativa infracciones y evitar situaciones que el día de mañana podamos lamentar, inclusive… algún deceso”. Añadió que el enfoque es social porque las conductas al volante o en la vía pública tienen consecuencias colectivas: afectan traslados, seguridad y el bienestar de la comunidad, por lo que el trabajo comunitario se plantea como una forma de reparación y aprendizaje.
En cuanto a infracciones vinculadas a documentos, como falta de licencia, póliza de seguro o engomado ecológico, explicó que el sistema contempla plazos para regularizar la situación: “dependiendo de la infracción, el ciudadano tiene un margen de hasta 10, 15 días o un mes para poder resarcir su infracción”. Señaló que la persona puede acudir a los jueces cívicos para que el caso sea evaluado y, en ciertos casos, incluso obtener la cancelación: “inclusive cancelar la infracción, pero también lo condicionamos a que realice un trabajo a favor de la comunidad”.