Ciudad Juárez.– En medio de una protesta laboral que se extiende por varios centros penitenciarios del estado, el general Ricardo Fernández Acosta, subsecretario del Sistema Penitenciario, minimizó públicamente las manifestaciones de los custodios y redujo la inconformidad generalizada a “un problema menor” encabezado, según él, por “uno que se dice líder” en el Cereso Estatal No. 3 de Ciudad Juárez.
En un audio difundido, el funcionario reconoce que hay protestas en los Ceresos 1 y 2, en Chihuahua capital, donde el personal se negó a ingresar a laborar en forma de presion.
Las exigencias de los manifestantes incluyen mejoras salariales, prestaciones laborales dignas, atención médica adecuada por parte del CHISAL y el cese de cobros abusivos de Pensiones Civiles. Pese a ello, el general no solo minimiza los hechos, sino que asegura que “el resto del personal ya pasó lista y está trabajando”. Reconoció.
El caso del Cereso 3 en Ciudad Juárez no es menor, pero Fernández Acosta lo descarta de forma tajante: “En el 3 ya entraron a laborar… tenemos uno que se dice líder y es el que está haciendo las declaraciones”. Con estas palabras, desestimó las condiciones críticas que los custodios han denunciado públicamente, y que incluyen sobrecarga de trabajo, carencia de equipo, falta de prestaciones básicas y el incumplimiento de aumentos salariales prometidos desde hace meses.
Para los custodios, la actitud del general no es casual, sino parte de una estrategia institucional para desacreditar sus reclamos y ocultar la responsabilidad directa del Gobierno del Estado, encabezado por la gobernadora María Eugenia Campos Galván, quien —según ellos— ha incumplido con promesas hechas al personal penitenciario, a pesar de que su administración asegura haber priorizado la seguridad.
“El aumento de sueldo que se nos prometió fue solo una promesa vacía. La gobernadora y el mando superior nos pidieron esperar, pero nada se cumplió. Hoy, además de no recibir lo que nos corresponde, se nos acusa de estar manipulados o exagerando”, expresó uno de los custodios fuera de grabación.
Los inconformes advierten que seguirán organizándose a nivel estatal para exigir respeto a sus derechos laborales y demandan que la gobernadora deje de simular diálogo y dé respuesta real y concreta a sus compromisos. Hasta el momento, ni Maru Campos ni su gabinete han ofrecido una postura pública frente a las protestas en los penales.